El Inicio

En el año de 1949 se descubren los Factores de Transferencia por el doctor H. Sherwood Lawrence, a partir de ese momento se sentaron las bases para una revolución en el área de la medicina.
Pasaron muchos años para que alguien pusiera atención en el descubrimiento. En su lucha por una mejor calidad de vida y mejoramiento de la salud, primeramente personal, David Lisonbee comienza a ahondar en la investigación de esta molecula inteligente.
Se da cuenta que esa molecula se puede aislar de los leucocitos de nuestro cuerpo, es decir, ¡increiblemente nuestro propio cuerpo nos da la formula necesaria para vivir!
Factor de Transferencia
Entonces, ¿qué son en realidad los factores de transferencia? La respuesta es muy sencilla, son moléculas que pueden proveer a nuestro sistema inmunológico de inteligencia y fuerza para contrarestar enfermedades producidas por diferentes micro organismos con los que estamos en constante contacto.
Transformación
Durante la investigación, David Lisonbee se da cuenta que los factores de transferencia se concentran en el calostro cuando una madre da a luz, en las proximas 48 hrs su cuerpo reacciona de forma impresionante para reunir toda la información de inmunidad de la madre para transmitirla mediante la primer lactancia a su bebé. Esa información se le provee al bebé a través de las moléculas de factor de transferencia.
¿Qué quedaba por hacer? Para ese entonces David Lisonbee reunió un grupo de científicos para iniciar una investigación más árdua y también para transformar los factores de transferencia en algo consumible para los seres humanos. Un descubrimiento importante en el transcurso de la investigación es que los factores de transferencia son exactamente los mismos en todos los mamíferos.
El reto
¿Cómo obtener las cantidades necesarias de factores de transferencia? El siguiente paso consistía en conseguir una fuente abundante y beninga de estas moléculas, la cual se encontró en el calostro bovino y la yema de huevo.
Una vez teniendo el punto de partida se comenzaron estudios más minuciosos y específicos sobre esta fuente de factores de transferencia. Al haber obtenido el método para extraer los factores de transferencia del calostro bovino y la yema de huevo el siguiente paso que se dá es patentar el procedimiento, de tal forma que en la actualidad 4Life cuenta con patentes bajo protección internacional sobre este proceso.